• Miquel Martí Codina

El arte en forma de retransmisión deportiva

Actualizado: 29 jun



El deporte es uno de los principales fenómenos de entretenimiento que existen en nuestro tiempo y es en gran medida gracias al espectáculo televisivo que son hoy en día

Si hay un tipo de grabación que consta de muchas dificultades es aquella centrada en actividades deportivas. Cuerpos en movimiento, terreno cambiante, imprevisibilidad de la acción... Son muchos los factores que convierten cualquier intento de grabar a un amigo corriendo, un partido de futbol o el paso de un grupo de ciclistas en una tarea dónde se deben tener en cuenta muchos aspectos técnicos. Hoy en día bien es sabido que los derechos de televisión de muchos eventos deportivos se venden por millones de euros, y por ello muchas organizaciones han decidido llevar las retransmisiones hasta niveles insospechados.

Han convertido lo que se ve por televisión en una producción casi cinematográfica. Desde Filmo te presentamos tres eventos deportivos cuyo espectáculo televisivo podríamos calificar de arte. Ya nos imaginamos que no dispones de tantos millones como las empresas de realización que se encargan del Tour de Francia, la NBA o la Formula 1, pero estamos seguros que de cada una de ellas puedes aprender aspectos claves para tus grabaciones.

TOUR DE FRANCIA

Aparentemente la realización de una carrera ciclista parece algo sencillo: poca acción comprendida en un espacio de tiempo muy largo, muchos medios y un pleno control de lo que está sucediendo en carrera. Pero nada más lejos de la realidad, retransmitir una carrera ciclista es uno de los retos más importantes para un realizador. El ciclismo es un deporte que en sus mejores días es imbatible en cuánto a horas de espectáculo, pero en los días en los que no ocurre nada, el divertimento del espectador y mantener su atención, depende única y exclusivamente de la habilidad de los comentaristas y el realizador.

El Tour de Francia es un grandísimo ejemplo de ello. Desde hace muchos años los encargados de producir el evento han convertido cualquier momento en el que no hay acción entre los ciclistas en el mejor embajador del turismo del país en el mundo. Francia es un país precioso y muy rico en diversidad patrimonial. Castillos, iglesias, pueblos con encanto, monumentos y paisajes espectaculares. Son la publicidad del país que la retransmisión cuela a todo el mundo a base de planos espectaculares desde el helicóptero. Esa publicidad subliminal que provoca millones de euros de beneficios al país en forma de turismo es, a la vez, un espectáculo visual. Este mes de junio se disputó el Critérium de Dauphiné (organizado por las misma empresa que el Tour) y pudimos disfrutar de planos como este:

Conseguir esta obra de arte es fruto sobre todo del conocimiento del terreno. Del antiguo realizador del Tour se decía que hacía cada etapa dos veces con su coche, meses antes de la carrera, mientras iba tomando nota. No quería que se le escapara ningún detalle y así sabría perfectamente que toma del helicóptero pondría en cada momento.


Pero este conocimiento del terreno no es útil solo para las transiciones, también para cuándo empieza la acción. Un ejemplo claro es cuándo se produce un ‘abanico’. Eso en ciclismo quiere decir una situación en la que da el viento favorable de costado, los ciclistas aceleran y el pelotón se parte en mil pedazos. Es de las imágenes más bonitas que produce el ciclismo y el trabajo del realizador del Tour pasa también por aquí, en saber exactamente en que giro de carretera se puede dar la circunstancia que el viento sople en la dirección necesaria para que se produzca un abanico. Conocer eso te permite sacar planos de una belleza excepcional. Aquí un ejemplo del Tour de UAE, dónde el realizador sabía perfectamente que el helicóptero debía estar detrás del pelotón para tener el plano perfecto:

Otra de las novedades que ha añadido el Tour últimamente son las cámaras instaladas detrás del sillín de algunos corredores que ofrecen una perspectiva absolutamente innovadora de cómo se vive una carrera desde dentro. Hasta hace relativamente poco la tensión que se vive en medio de un pelotón, a 60 kilómetros por hora, y sin margen de error para no provocar una caída era algo que el espectador debía imaginarse. Ahora, gracias a estas cámaras, el aficionado casi puede sentir lo que vive un corredor del Tour de Francia.

Es cierto que la producción del Tour tiene una logística más grande que muchas superproducciones de Hollywood y millones de euros. Hay 120 camiones, 500 trabajadores, dos helicópteros, dos aviones y 60 kilómetros de cables dedicados única y exclusivamente a la realización de la carrera. Pero toda esta inversión sería inútil si detrás no hubiera un trabajo minucioso a la hora de conocer el terreno e innovar para hacer más satisfactoria la experiencia del espectador.

NBA

El caso de la liga más importante de baloncesto del planeta, la NBA, es el contrario al del Tour de Francia. La acción está limitada a 48 minutos, las jugadas son de una intensidad altísima (limitadas a 24 segundos) y el espacio es reducido y siempre es el mismo. Los encargados de retransmitir un partido quieren asegurarse que el espectador no se va a perder nada y es por eso que en un campo que mide escasamente 28 metros de largo y 15 de ancho, en los partidos más relevantes, se llegan incluso a superar las 40 cámaras.

Si algo tiene la NBA es que no teme a experimentar, arriesga y prueba una y otra vez hasta que encuentra algo novedoso que convence al aficionado. Un ejemplo es la cámara desde los asientos de primera fila que se introdujo en la temporada 2020. Son aquellos asientos en los que estás a escasos centímetros de la acción de juego, los más caros de todos y dónde los famosos americanos se sientan cuándo van a ver un partido de la NBA. Es decir, los preferidos de cualquiera que desee ver un partido en directo. La NBA trató con aquella cámara y buscando el ángulo exacto recrear para el aficionado de casa la sensación que tiene el que ha pagado miles de euros por sentarse ahí.


Otro ejemplo de innovación que intentó proponer la NBA fue un guiño hacía los ‘gamers’. El NBA 2K es uno de los videojuegos con más éxito del mundo y que, a su vez, tiene unos gráficos que convierten la ficción casi en realidad. De esa manera la NBA en la temporada 2019 introdujo una cámara que imitaba exactamente el ángulo que tenían los jugadores del videojuego. Se probó en 2019 y no tuvo una buena acogida, pero el efecto que lograba era casi la misma sensación que cuándo uno jugaba al famoso videojuego.

Un experimento que sí que lleva más de una década consolidado son las cámaras en movimiento instaladas en el techo de los pabellones. Si hay algo que diferencia al deporte americano del europeo es la obsesión por las estadísticas. En la NBA se sabe cualquier registro de cualquier jugador, no hay estadística que quede por escrutar y es más, el espectador disfruta de muchos de los datos en pantalla durante el mismo transcurso del partido. Eso es posible en gran manera a las cámaras en movimiento del techo de los pabellones. Registran el movimiento de los jugadores, los árbitros y la pelota a una velocidad de 250 fotogramas por segundo. De esta manera los aficionados pueden disfrutar de una cantidad de estadísticas brutal y, a la vez, los analistas de juego de los equipos pueden analizar con precisión milimétrica que impacto tiene cada jugador en la cancha.

Pero las retransmisiones de la NBA y de cualquier evento deportivo quizás están a punto de cambiar para siempre. Los Brooklyn Nets anunciaron este enero que instalarán en el pabellón 100 cámaras que permitirán enfocar a todos los puntos de juego, sin que se les escape ni uno. De esta manera, a través de la realidad virtual, buscarán que el espectador se pueda infiltrar dentro del partido y lo pueda vivir desde dentro. Decidiendo en que punto del campo quiere estar y desde que ángulo lo quiere ver. En caso de funcionar supondría una revolución histórica para las retransmisiones deportivas.


La NBA ha invertido miles de millones de euros en la retransmisión de sus partidos y ha conseguido convertirlo en uno de los mayores espectáculos televisivos del mundo. Pero pese a ello nunca ceden en el empeño de innovar una y otra vez. Siempre están buscando la manera de convertir el espectáculo aún más divertido para el espectador y cada vez hacerlo sentir más cerca de la acción. Pese a los millones de telespectadores y el éxito el formato televisivo de la NBA no está consolidado, siempre están buscando como hacerlo mejor.

FORMULA 1

La Formula 1 es sin duda otro de los grandes espectáculos televisivos que tenemos hoy en día. Es un deporte muy dinámico dónde la retransmisión es clave para que el espectador disfrute del evento a la vez que no pierde el hilo de la carrera. En una milésima de segundo una carrera puede cambiar por completo y la televisión no se puede permitir el lujo de llegar tarde ahí dónde esté la acción de la carrera. Por poner un ejemplo, el circuito de Montmeló tiene 4.655 metros de longitud dónde hay distribuidas 40 cámaras y 200 micrófonos. Es importante que no quede ningún rincón del circuito sin que las cámaras y los micrófonos puedan captar perfectamente lo que ahí ocurre.

Una de las claves de la retransmisión de Formula 1 es transmitir al espectador que está en el sofá la velocidad de los coches. Tranquilamente, superan los 300 kilómetros por hora y Dean Locke, jefe de cámara, explicaba en 2019 que hacer vibrar al aficionado de casa casi como si estuviera en vivo en el circuito es uno de los principales objetivos de la retransmisión. Eso se consigue a base de trucos que tienen los auténticos profesionales de la cámara: el ángulo, la posición o los barridos entre otros.

Pero si de verdad la Formula 1 tiene una virtud respecto al resto de deportes es la cámara ‘on board’. Decíamos del Tour que habían introducido recientemente las cámaras de detrás del sillín para ver que sucede en el interior del pelotón (aunque no ofrecen imagen en directo, siempre se retransmiten una vez acabada la carrera) o de la NBA que iba a experimentar con la realidad virtual para ver el partido desde la cancha como lo podría ver un jugador. Logísticamente en estos dos deportes es imposible que la cámara esté en el mismo desarrollo de la acción.

En cambio, los coches de Formula 1 permiten llevar una cámara incorporada a la altura de la visión del piloto y la experiencia televisiva es impresionante. Realmente estás viendo exactamente lo mismo que ven los ojos del piloto. Como ve la curva que tiene que tomar desde ras de suelo, nada de panorámicas lejanas que lo ponen muy sencillo, como se vive un adelantamiento desde sus ojos e incluso la tensión y miedo que puede llegar a dar el chocar con otro piloto. La cámara ‘on board’ de la Formula 1 es una de las mayores aproximaciones jamás vistas en la historia del deporte que el aficionado podrá tener a lo que viven sus ídolos. La obsesión es tal con este tipo de perspectiva que los monoplazas pueden llegar a tener incorporadas cinco cámaras para que no se escape ningún ángulo de la pista.

La Formula 1 es un gran ejemplo de exprimir al máximo aquello que se tiene que grabar. Como tantos otros deportes se disputa en un recinto cerrado, pero este fue pionero en que no se le escapara nada de lo que ocurría en carrera. Suceda lo que suceda, suceda dónde suceda, siempre habrá una cámara que evitará que nos tengan que contar que ha pasado, siempre se verá por televisión. No habrá ningún margen a las hipótesis.

Así que leído el artículo y si te apasiona grabar cualquier actividad deportiva no dudes en salir de casa y hacerlo. No hace falta asistir a algún gran evento, todos tenemos amigos que salen a correr, caminan por la montaña o de vez en cuándo salen de ruta con la moto. Grabar cualquiera de estas acciones es todo un reto que esperemos que no tengas miedo a enfrentar. Además, en Filmo, encontrarás todo el material que puedas necesitar para llevar a cabo cualquiera de estas grabaciones. Así que no dudes más y acepta el reto.